Quiero felicitar a esa personita especial que me ha alegrado tanto los días en estos últimos años.
Te conocí a partir de un par de amigas de Inglaterra, y comenzamos a hablar cada día por el "messenger" (qué antiguo suena eso) y por el Skype... haciendo el tonto, distrayéndonos y alegrándonos el día.
Tuviste tu época tonta, en la que te deshiciste del mundo y de las redes sociales. Yo creía que te habías enfadado conmigo, o algo.
¡Cómo eché de menos aquellas conversaciones madre mía!
Pero al cabo de un año y medio volviste, sin más, y no supe si hablarte o no, me sorprendió demasiado para fiarme.
Comenzamos a hablar de nuevo, y fue entonces cuando comprendí que seguías siendo el mismo chico que conocí: alegre, algo vergonzoso y muy cercano.
Desde entonces, cada vez que has podido, me has seguido alegrando las tardes: contándome tus cosas, lo que estudias, lo que haces y todo lo que tú quieras.
Y has conseguido reparar un cachito de mi con tu sonrisa vergonzosa.
No hablamos diariamente como antes, cada uno tiene su vida. De hecho hace ya tiempo que no Skypeamos... Y no creas que no lo echo en falta.
Sé que nunca te he llegado a conocer del todo. Sé que vives muy lejos.
Pero:
Gracias por ser una de las pocas personas sinceras que he conocido.
Gracias por ser, a la vez que sincero, cariñoso y cuidadoso conmigo.
Gracias por hacerme sentir la princesa, que aunque insisto que no soy, tú siempre verás en mi.
Gracias por ser tan gran amigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
PD: